Noticias

Defensas ribereñas con geoceldas

Escrito por Gustavo Fierro, Gerente Técnico Grupo TDM

Origen y desarrollo en la actualidad. Las geoceldas son un tipo de geosintético que aparece el mundo hace más de cuatro décadas en su forma de panal de abejas hecha de polietileno como lo conocemos.

Si bien sus primeros usos fueron para la construcción de vías para ocupación de playas con fines militares, y se rellenaban con arena de estas, fue muy rápido notar que la capacidad de confinar cualquier tipo de material como gravas, sustratos para vegetación y concreto era posible con distintas aplicaciones.

Fue justamente el empleo de concreto como material de relleno el que permitió el desarrollo de una nueva generación de estructuras que posibilitaban unir la alta resistencia del concreto con la gran flexibilidad de la celda TECWEB. El compuesto geocelda-concreto ofrece una nueva óptica de concepción de estructurar soluciones en obras civiles, muy lejos de las aplicaciones originales con fines militares. Desde su origen a la actualidad, la geocelda TECWEB ha evolucionado su fabricación al punto de disponer de corrugación y perforaciones que permiten trabar fuertemente al concreto, así como también se disponen de tamaños en abertura y alturas que permiten cubrir casi todas las necesidades en obras para control de erosión, cierre de minas, muros, canales, defensas ribereñas, entre otros.

Geoceldas en Defensas Ribereñas. Estas últimas, las defensas ribereñas, permiten que el efecto del compuesto celda-concreto ofrezca un efecto de semi rotulación multiaxial, que permite disponer de losas de concreto flexibles (tema imposible en el concreto convencional). El nivel de deformación es inmediato y de gran resistencia a la abrasión e impacto. Esto lo hace ideal para la construcción de pantallas antisocavantes y protección de taludes contra la erosión de los ríos, cauces y quebradas.

Una estructura de Defensa Ribereña necesita ser resistente a los efectos de inestabilidad ante velocidades importantes, soportar el efecto de arrastre ó corte hidráulico, no exponer los elementos claves de su integridad ante los efectos de golpe o abrasión de los materiales que acarrea un cauce ante una crecida.

Los efectos han sido los mismos y eso no ha cambiado en la hidraúlica fluvial, sin embargo, la manera como se protege ante estos efectos si ha pasado por un camino de evolución.

Una estructuración moderna de geoceldas confina y se refuerza de modo interno, de esa manera sus elementos claves de éxito están protegidos de los efectos del río e inclusive de otros como fuego y vandalismo. Ese ha sido también el mismo detalle de las estructuras de concreto armado.

El problema de la defensa de concreto armado es su alto costo y la lentitud de su construcción. La construcción tradicional requiere de la habilitación del lugar de instalación de modo de poder colocar encofrados, armaduras y juntas, esto hace finalmente una estructura rígida que no puede deformase mucho ya que puede colapsar. Las pantallas antisocavantes con concreto armado con poca flexibilidad las hacen inapropiadas para resistir erosiones súbitas, colapsando fácil y rápidamente.

La versión moderna de colocar un alma de geoceldas permite que cada módulo o bloque de concreto se funda íntimamente con la gran corrugación y perforación de la geoceldas obligando a las partes a trabajar juntas. Por ello el concreto se deformará con facilidad sin colapsar.

Con esto, en el mundo se han realizado miles de kilómetros de defensas ribereñas con geoceldas en Norteamérica, Europa, y Asia. Mucha de esta información se puede corroborar fácilmente por Internet sobre muchos casos exitosos.

Si es así, ¿por qué se comenta que fallan las geoceldas?. Casi cuatro décadas de desarrollo en el mundo, 30 años en Sudamérica, y alrededor de 20 años en el Perú, hacen que la tecnología de geoceldas y su diseño sea un tema poco entendido y conocido. Sólo empresas que fabrican estos productos y poseen un área técnica muy profesional con experiencia pueden comentar sobre los criterios que regulan las geoceldas y su aplicación, mostrando los límites que pueda tener esta tecnología, aunque una buena estructuración es importante.

Una buena estructuración dependerá de conocer apropiadamente los efectos a los que se someterá la defensa ribereña y eso será indistinto del sistema que se escoja. Por ejemplo: Si un efecto calculado como una socavación de un río da como resultado que el cauce se socavará 2m por un cálculo hidráulico, una pantalla antisocavante no podrá ser menor que 4m siendo deseable 6m. Colocar 1m, 2m o 3m de longitud de pantalla antisocavante por buscar economía o tipificar una solución, dará como resultado una falla por insuficiencia de protección, muy independiente de lo que se coloque como elemento de protección. Por otro lado, si se colocase la longitud de 4m ó más y se evidencian fallas es porque el elemento de protección puede que no sea apropiado para defensas ribereñas.

La insuficiente protección expone a toda la estructura a mostrar fallas, justamente por ser escasa ante un efecto. La cantidad de protección y la calidad de protección son importantes en el propósito de entender por qué fallan las geoceldas.

Si no se diferencia lo comentado con claridad en las defensas ribereñas, estamos negando a la ingeniería a desarrollar sus alternativas y estaremos construyendo infraestructura costosa y de largos períodos de construcción, dejando la eficiencia a un lado.

Es conocido que el desarrollo tecnológico de un país se mide entre otras cosas en el nivel de desarrollo de la ingeniería aplicada en sus obras. Por lo tanto, debemos evolucionar nuestra capacidad e ingenio en resolver problemas antiguos, mejorando las soluciones tradicionales sin perder el propósito de su aplicación.

Los ingenieros tenemos la obligación de investigar, y mantenernos capacitados permanentemente ante las nuevas opciones que genera el desarrollo tecnológico y con ello ser mensajeros de desarrollo con tecnología actual y moderna, como aporte a la comunidad. Debemos ver con agrado y objetividad el cambio y así formar en nosotros mismos una cultura de desarrollo que aporte a la solución de problemas con los que nos desafía la naturaleza constantemente.

El estado actual de la aplicación. A la fecha existen diversas experiencias tanto en Perú como en varios países de América Latina, sin considerar las del resto del mundo. En todas ellas se nota mejoras en los procesos constructivos como el desarrollo del prefabricado de losas flexibles, así como también el desarrollo de accesorios y los compuestos que mejoran la performance y las limitaciones de la geocelda sola.

También existen experiencias con distintos tipos de rellenos que ya no sólo son concreto, tales como, morteros o suelo-cemento. También se están desarrollando cambios en la misma geocelda para que su desempeño sea aún mayor.

En Perú se encuentra la planta de manufactura de geoceldas de TDM Geosintéticos, que ha colaborado mucho en el desarrollo de nuevas aplicaciones en este campo en la región. Poniendo al alcance de nuestros presupuestos las aplicaciones de Geoceldas en Defensas Ribereñas en la actualidad.


Ir a la noticia anterior Ir a la siguiente noticia
Ir a Noticias

TDM NEWS

Suscríbase a nuestro e-newsletter para conocer las últimas novedades sobre el sector, proyectos y nuevas soluciones.

Su solicitud ha sido enviada con éxito.


Nos comunicaremos con usted, gracias.


TDM DESCARGAS

Presentación Corporativa